Amor verdadero

El amor, es una palabra muy corta, de tan solo 4 letras, pero darle una definición es muy difícil.Es un sentimiento interno que se mete en el cuerpo y en el alma y te atrae, como un imán, a hacer cualquier cosa, para estar al lado y complacer a ese ser que llega a tu vida.

Hablar amor verdadero en la inmediatez es imposible. Solo cuando conoces profundamente a la persona, reconoces sus valores y debilidades y la aceptas, le ayudas a crecer, la acompañas en las buenas y en las malas, “sin esperar nada a cambio”, se puede afirmar sientes amor verdadero.

Por eso es que el amor de madre, que hace hasta lo imposible por su hijo se puede decir sin dudarlos, que es verdadero.

Hace un tiempo mi hija me escribió una carta y hubo un párrafo que me conmovió y llenó de emoción: “Mami, gracias por el amor que me ha dado siempre. Es incondicional, desinteresado, generoso y grande…Lo puedo sentir en todo momento. Yo creo que el amor de la mamá es el más parecido al amor de Dios en esta tierra.

Entonces, hablar de amor a primera vista no es tan creíble. Puede existir “la atracción a primera vista” que siguiendo el proceso natural de conocimiento y compenetración se convierte en amor verdadero, el que dura para siempre y da fruto bueno.

El amor verdadero es desinteresado.

Es de suma importancia entender que en el amor no cabe el egoísmo. Unirse a una persona por el interés de tener compañía, por el deseo de disfrutar algunos placeres, por solucionar problemas, está muy lejos de ser amor. De ahí tantos fracasos en los matrimonios, pues cuando no se suplen las necesidades e intereses individuales, se desecha a la pareja, se destruye la relación.

Quien ama en verdad, necesariamente es desinteresado porque el objeto de su amor es la persona; no lo que tiene ni lo que es. Lo único que anhela es estar con ese ser amado porque lo siente en lo más profundo de su corazón.

Si observas a las personas que te rodean y analizas a profundidad puedes detectar quiénes te aman sin ningún interés. También es bueno que tú evalúes si verdaderamente ofreces amor de verdad.

Es fácil juzgar al otro y culparlo de no saber amar, pero no nos miramos a nosotros mismos para corregir o limpiar nuestro interior de odios, rencores, dolor, desconfianza. Esos desordenes afectivos son muchas veces los culpables de no dejarnos entregar el amor de verdad y de actuar con egoísmo.

El amor verdadero va más allá de una atracción física, de un momento feliz. Este se demuestra en los momentos de dificultad, de dolor, en los fracasos y problemas, cuando estás al lado de tu ser amado y le tiendes tu mano y lo acompañas.

Hay una definición de amor, que encierra toda la verdad de ésta hermoso sentimiento y está en la Biblia. Encierra en cada frase lo que es el amor incondicional:

“El que ama tiene paciencia en todo, y siempre es amable. El que ama no es envidioso, ni se cree más que nadie. No es orgulloso. No es grosero ni egoísta. No se enoja por cualquier cosa. No se pasa la vida recordando lo malo que otros le hecho… el que ama es capaz de aguantarlo todo, de creerlo todo, de esperarlo todo, de soportarlo todo.” 1 corintios 13.

Llámese amor conyugal, amor de madre, de hijos, a los amigos, el amor verdadero es el que todo lo da sin esperar retribución. Esteaparece por sí solo. ¡Recibiremos lo que sembramos o damos! Si tú das amor, recibirás amor sin necesidad de pedirlo y menos de exigirlo.



Es una realidad el amor de verdad

En el momento actual de crisis social, donde los valores se han invertido puede es difícil pensar que pueda existir el amor de verdad, pero déjame decirte que sí es posible porque es algo individual, ajeno a las costumbres, a la tecnología y a cualquier factor externo. Cuando se siente ese afecto o atracción por alguien, se inicia el camino hacia el amor.

Lo fundamental es quemar ciclos. Darse el tiempo y el espacio de conocerse y aceptarse. Esto no se da de un día para otro. Es todo un proceso y una decisión a tomar.

He llegado a entender que el amor verdadero, más que un sentimiento es una decisión que requiere compromiso contigo mismo y con quienes están involucrados en tu vida afectiva.

Muchos atestiguan que el amor no existe. Generalmente son los que han sufrido un desengaño, una traición y cierran las puertas de su corazón. Insisto que si tú das, recibes. Así es que llega el amor a tu vida.

Si no existiera el amor, no se verían parejas de ancianos caminando tomados de la mano con una sonrisa en los labios. No verías a los bebés abrazados a sus padres, confiados y seguros de los cuidados que ellos les dan a manos llenas. Si no existiera el amor verdadero, ¿cómo podrías entender las noches en vela de ese esposo, junto al lecho de la mujer amada que está enferma?

¿Crees que no es amorla entrega de esos seres humanos comprometidos con la humanidad que se dedican a los ancianos, a los enfermos, a los niños maltratados?

No podemos confundir el amor con la pasión. Esa es la gran equivocación de muchos. La pasión debe ser el fruto del amor. Jamás encontrarás ese gran amor en una noche de pasión, que es lo nos venden por todas partes y que nos lleva a cometer grandes errores que nublan el horizonte de alcanzar un amor de verdad.

¿El amor verdadero existe? ¡Claro que existe! Solo hay que sacarlo sin temor. Tú lo tienes guardado para entregarlo y hacerlo fructificar. No debes de buscar que te amen. Encuentra tú mismoa quien debes amar. Cuando entregues tu amor serás feliz aun en los momentos de dolor, porque te vas a sentir amada, respetada y protegida. ¡Decídete a preparar tu corazón para encontrar el auténtico amor!


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada